martes, 30 de julio de 2013

Desagradablemente sentimental.

Parece una noche idónea para volver a escribir. A veces lo echo de menos. Es raro. Todo es raro. Mi rutina se ha despegado de mí. Ahora todo queda en blanco y negro. Una maravillosa fotografía de Atget en blanco y negro, de ésas que ya no encuentras en ningún sitio, porque se han extinguido. Tan bellas, con un aura tan hermosa, irrepetible e incomparable.
No me encuentro donde antes solía hacerlo
Sin embargo, la búsqueda acaba rápido. Creo que nunca antes había estado tan cerca de . Maldito Satie, cómo me gustaría bailar con él. Solo quiero tu Je te veux, Satie. Cómo me gustaría bailar con él. 
Somos les fils de les etoiles.
Esta sonrisa torcida, irónica, bastarda, parece no querer abandonar mis facciones. Le gusta observar ese mundo que le da tanto miedo, y reirse de él. Está enfermo. Y aún no se ha dado cuenta. No se ha dado cuenta.


Fin del delirio.

domingo, 30 de junio de 2013

Parece.

Parece un buen momento para comenzar.
Para recordar, para crear, para dejar de lamentar. Para cambiar.
Para avanzar, para ganar, para llorar, para cantar.
Para sonreír con tu mirada. Para ser de verdad.

Fin del delirio.

jueves, 20 de junio de 2013

C'est ma melancolie.

Bajo los peldaños. Uno a uno. El intenso olor de la infancia, del pasado, de mi pasado me golpea en la nariz, sacude mi cerebro.
Parece que nunca me marché de aquí. Y sin embargo, nunca había estado tan lejos. De este lugar, de mi reflejo en sus espejos. Esos inmensos espejos que cubrían las paredes desnudas.
Los escalones me llevan de vuelta a esos otros tiempos, mejores o peores, ¿Quién podría saberlo? Sólo aquel que acostumbra a saberlo todo sin querer saber nada, y no estoy segura de que aquel exista.
Todas las puertas blancas están cerradas, excepto la del fondo, que deja escapar un rayo de esa luz tan blanca y familiar. El pasillo está a oscuras, pero no necesito bombillas, vuelvo a un trocito de mi hogar. Y ese olor, ¡Dios mío! Ese increíble olor. Camino despacio, no quiero marcharme de allí, nunca debí hacerlo. Asomo la cabeza en la primera clase. Nada. Los espejos devuelven mi lastimera imagen, ese suelo tan perfecto para dejarse llevar es un mosaico de sombras. Avanzo un poco más, sin saber, sin pensar, pero mis desgastadas zapatillas conocen el camino. Entonces una puerta se abre y aparece ella.
Ella.
Me sonríe. Por supuesto, sonrío también. Y nos fundimos en un abrazo, porque el tiempo no existe en este pequeño reducto de paz, de dulzura, de elegancia, en ese pequeño reducto de mí.

Solo puedo prometer una cosa, que esa tremenda necesidad de sentirme suelo, movimiento, música, de sentirme Ser, será satisfecha de nuevo.

Deslizo un pie. Respiro. Deslizo el otro. Giro, me desenvuelvo, avanzo y estiro mis brazos hacia los focos del escenario. De nuevo.

Fin del delirio.

sábado, 8 de junio de 2013

Regret.

QuiéreTE, o lo lamentarás.
Puedes tenerlo todo, o puedes empeñarte en hundirte en tu torbellino oscuro, en tu nada.
ELIGE SER TÚ. Nadie más puede hacerlo.


"Quiérete hoy, mañana puede que sea todo un sueño".

lunes, 27 de mayo de 2013

Faire des questions.

Llevo toda la tarde escribiendo, estrujándome la cabeza. Haciéndome preguntas. Es más interesante que elaborar respuestas. Me gusta tener muchas preguntas. Y hacer muchas preguntas. Y que nunca sean las suficientes. A veces pongo nerviosa a mi mamá, porque hablo mucho, y le hago muchas preguntas. Y creo que a ella no le gusta hacerse preguntas. Porque le gusta demasiado tener respuestas.

Yo no quiero tener respuesta para el enigma que eres. Para el secreto de tu mirada. No quiero tener respuesta. Me gusta demasiado la sensación de que seas siempre una pregunta, una duda, mi adivinanza.
No quiero una respuesta para el qué somos, qué hacemos o por qué lo hacemos. No quiero que nos formalicemos. Sólo quiero que sigan existiendo las preguntas.
Hoy quiero que existan para siempre.
Mañana no lo sé, ya te preguntaré.


Fin del delirio

domingo, 12 de mayo de 2013

lunes, 6 de mayo de 2013

Catarsis.

Estamos justo aquí. Y volvemos a estar donde siempre. 
Debajo de todas esas capas de piel. Yo bajo las tuyas, tú bajo las mías. Gracias por haberme dejado entrar de nuevo, otra vez. Volver.
Te he echado de menos.
Nos dimos cuenta a tiempo. El Olvido ha perdido otra vez. Y nosotras ganamos, como siempre. 
Ha sido como un pequeño golpe de estado en Pamplemuslandia. Pero hemos vuelto a imponer nuestra dictadura de colores, de sonrisas, de tu locura y la mía. 
De mis tardes de Sol, y tus noches de Luna. 
De Vivirnos, como si no hubiese mañana. Porque le hemos demostrado al Tiempo que no existe. 
Hemos acampado para siempre en Nuestro Hoy. En Nuestros Días Nuevos. 
Porque ganamos.


Siempre ganamos.


Fin de mi delirio. Vuelta a la rutina del nuestro.

viernes, 3 de mayo de 2013

Sorry About Last Life.

Clinc. Clonc. Clinc. Clonc.



He estado durmiendo toda mi vida. Llevo a punto de despertarme varios meses.
Y hoy...
¡Hoy quiero abrir los ojos por fin!

Fin del delirio.

martes, 30 de abril de 2013

Mi pequeño jardín.

Vaya, qué abandonado está mi pequeño jardín. La hiedra ha saltado de su macetero y se ha extendido por todas partes. Las malas hierbas asoman entre las baldosas del caminito. Todo lo que antes era orden y autocontrol, ahora es desorden y naturalidad. Las flores se muestran en un estado de salvaje belleza, mucho más hermosas de lo que podrían haber sido si algún jardinero hubiese metido sus tijeras de podar.
La vida ha proliferado desde que nadie molesta a mi pequeño jardín. Desde que es él, sencillamente. Y desde que ese extraño se pasea por aquí, sin molestar, susurrando al oído de las flores.

Fin del delirio.

sábado, 30 de marzo de 2013

Jilguero.

Suena la característica musiquilla de los lunes a las 7:00 de la mañana, así que abro los ojos.
Pero no es lunes, ni son las siete. Es un día normal. Me estiro dentro de las sábanas.
Me gusta hacer la croqueta para un lado y para otro, deshaciendo lo poco que quedaba hecho en la cama. Entonces relajo todos los músculos, e intento concentrarme en recordar lo que he soñado esa noche. Odio olvidar lo que sueño, cosa que me pasa muy a menudo. Cosa que me irrita. porque lo odio. Lo Odio.

Esta vez consigo recordar. Aún con los ojos cerrados, sonrío.
He soñado que era tu jilguero.


Fin del delirio.

viernes, 22 de marzo de 2013

Cafe Müller.

Chocan, frágiles, como si de dos copos de nieve se tratara.
Ella vive en tinieblas. Cierra los ojos con fuerza. Él, mientras, la observa.
De pronto, se abrazan.



Ya no son dos copos de nieve, sino dos grandes titanes. Son las dos caras de la misma moneda.
Pero un Tercero interviene. Lentamente, deshace el abrazo. Compone, con sus pinceladas, otra figura.
Pero son dos imanes. Son el Tiempo, y el Tiempo no se puede cambiar. Así que vuelven a su estado original, a ese momento en el que sus almas se abrazan. Pero el Tercero no se da por vencido. Vuelve a intentar  hacer de lo que Es, algo que No Es. Pero Él y Ella vuelven siempre a ser Uno, cada vez más rápido. Por cada intento del Tercero, se abrazan con más fuerza. Con un ritmo frenético. Porque el Tiempo no se puede parar. Una y otra vez, una y otra vez.
Son Uno. Desde ahora, hasta siempre.


Quizá seamos tú y yo.
 Pina Bausch.
Cafe Müller.

Fin del delirio.

martes, 19 de marzo de 2013

Gráciles, ligeros.

Como si de magia se tratase, el Viento le ha arrebatado algunas florecillas al Cerezo que vive delante de la parada del autobús. Yo estaba esperando tranquilamente a mi Oruga cuando ocurrió el crimen. Presencié con una impasibilidad propia de un témpano de hielo como esa ráfaga de aire robaba los primeros vestidos de la Primavera.
Las flores, de un dulce color rosa pálido, se deshacían con el contacto de los dedos del Gigante Invisible que parecía quererlas sólo para sí mismo. Los pétalos se dejaron llevar, gráciles, ligeros, lejos del hogar. Me pregunto si mis ojos serán los únicos que se han encogido, asombrados por la dulzura de la caricia del viento. Una caricia terriblemente parecida a la tuya.
Le Printemps. El tiempo primero, el tiempo de las flores, de la vida. De empaparse bajo la lluvia.
Es el tiempo de Nacer Otra Vez.

Fin del delirio.

domingo, 17 de marzo de 2013

La Rêveuse.



Qu'est ce que vous cherchez dans la musique, Monsieur?
Je recherche, á moi-même, vraiment.
Parce que toutes les notes finissent par mourir.


Fin del delirio.

sábado, 16 de marzo de 2013

El Gran Problema.

" Il ne peut se sentir le même alors que, passager d'avion, il est comme sardine en boîte. Entassé. Tout a changé. La vie et ses cadences. Toutefois une remarque. J'entends dire: "A l'époque de Beethoven, les temps n'étaient pas les mêmes". Sotisse. Le temps de la physique était le nôtre. Une seconde valait une seconde. Une seconde valait 1/60 de minute. La minute 1/60 d'heure. Le temps était le même. Les divisions du temps, les mêmes que celles utilisées par Maelzel à qui Beethoven avait demandé son métronome. Beethoven a choisi les tempi en connaissance de cause. C'est le contrebasson et les contre-basses qui ne pouvaient suivre. Aujourd'hui ils suivent aisément. La suele évidence est que de grands progrès ont été accomplis au niveau de l'exécution. "
Beethoven. El Problema de la Interpretación.
Heinz-Klaus Metzger. Rainer Riehn.

viernes, 15 de marzo de 2013

Jazz, is just Jazz.

Si con Beethoven podíamos viajar más allá de nosotros mismos, visitar la dimensión más metafísica del existir, el Jazz nos encierra en las sensaciones más terrenales. El Jazz es el Sentir, es la vida tal y como entra por cada uno de los poros de nuestra piel. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

"¿Quién diablos quiere regresar si lo que cuenta es aprender que no está perdido todo aquello que no fue?"

Como todas las noches, ya he pensado la lista de todas esas cosas que debería haber hecho.

Y en realidad lo único que de verdad puede contarse como 'Realizado' ha sido ese montón de principios, ese montón de palabras vacías de todo lo que me estalla en el pecho. No consigo dibujarlas en el folio. Seguirá siendo una página en blanco. Quizá sea por ese rayo de sol que viaja con las sensaciones que me has regalado esta tarde, que no me dejan pensar en nada más. No me dejan escapar. Solo puedo cerrar los ojos y ser un Re-cuerdo. Me gusta la expresión.
Re-cuerdo. Se lo he copiado a mi genial hermano mayor.

No consigo Pensar con claridad. No consigo Ser con claridad. No consigo Escribir, en realidad.
"Solo quiero recordarte que antes de rendirnos éramos eternas". Y es que ahora solo tengo un botón llamado Dot, un vacío inmenso en el pecho y un montón de abrazos y de ganas de 'Amelie' contigo. Me falta lo que nunca me había faltado, he encontrado lo que nunca había tenido.
¿Triste?
No, solo melancólica. Porque quiero disfrutar.
'Disfrutar del placer de estar triste'.
Realmente no sé si estoy triste. No sé si quiero volver a esos días, simplemente quiero que vuelvas tú. Porque... "¿Quién diablos quiere regresar si lo que cuenta es aprender que no está perdido todo aquello que no fue?". Mientras tanto, Dot cuida de mí.
(Un gran silencio)
(El río de pensamientos cambia de rumbo)
Es extraño, pero te miro y parece que me veo en tus ojos. Bueno, miento, eres mucho mejor que yo. Eres mucho más que yo. Pero me encuentro en ti.
Me siento ciertamente como en casa. Como en casa de verdad. Porque me haces estar Conmigo cuando estoy Contigo.

Vaya, algunas palabras de todas las aquí escritas siguen estando vacías. Quizá sea hora de ir a mimir.
Un último verso.
"Que detuve el tiempo pero regresaste, y te encontraste a ti mismo esperándote en casa".

Fin del delirio, mais non de la solitude.

martes, 12 de marzo de 2013

"'Danzad, danzad, o estaréis perdidos"

La muerte del Cisne.

"Tenía la impresión mientras bailaba de que también yo estaba agonizando".
Anna Pavlova

Fin del delirio,

Vladimir Nabokov.

"Un cambio de ambiente es la falacia tradicional en la que confían los amores -y los pulmones- condenados"
Vladimir Nabokov.


miércoles, 6 de marzo de 2013

¡Hoy hace un día precioso!

¡Hoy hace un día precioso! 
Las nubes juegan a enredarse en el cielo,
las gotas caen desde lo alto, la lluvia limpia los corazones.                                                                   Limpia los corazones y limpia Madrid.










Fotografía de Samuel Sánchez.
Fotogalería.
Periódico "El País".



Fin del delirio.

martes, 5 de marzo de 2013

La Utopía.

"+ Papá, ¿Qué es la Utopía?
 - Hija, la Utopía es como el horizonte. Si avanzas un paso, la Utopía se aleja un paso; si retrocedes uno, se acerca uno.
+ Entonces papá, ¿Para qué sirve la Utopía?
- Para eso mismo, hija, para Caminar. "



Fin del delirio.



viernes, 1 de marzo de 2013

El calor de las sonrisas.

Camino con Dot encerrado en mi mano. Hace un poco de frío, pero el calor de las sonrisas de la tarde me abriga. Me paro en el puente. Las luces de Madrid me saludan a lo lejos. Aprieto aún más a Dot. Realmente es un botón simpático.


Qué hermosa es la existencia.


Fin del delirio.

domingo, 24 de febrero de 2013

6205. Más o menos.

Estoy autoconvenciéndome para hacer de una vez por todas lo que siempre he querido hacer, lo que siempre he debido hacer y lo que nunca he hecho. 
Perdóname, pero estaba leyendo basura, y acabo de ver una película de las que te dejan el cerebro más seco que un mes de Julio en Madrid. Debería haber optado por Humphrey esta noche, lo siento, querido, te he traicionado. Nunca más, lo prometo.

En fin, parece una fecha fantástica para dejar de hacer lo que estoy haciendo y perder el tiempo en algo que no estoy haciendo, y que quizá mereciese la pena que hiciera. 
¡Soy un Galimatías! 

Sigo autoconvenciéndome. Soy como esas personas terribles que no dejan de repetirse a sí mismas lo felices que son, pero que está claro que para nada podrían ser admitidas en el Grupo de Personas Felices. Se Autoconvencen.
Como yo, vaya. Quizá esa sea la razón por la que debería ir a hacer otra cosa. 
Parece que mi cabeza se niega a escribir algo decente esta noche. 
Mis 16 se despiden. 
Mis atrofiadas neuronas también. 
6205 amaneceres. Más o menos.




Siguen mereciendo la pena cada uno de ellos.


Fin del delirio.

sábado, 23 de febrero de 2013

C'est ça.



Maintenant, tu peux étudier mon visage.
C'est seulement l'image d'une petit fille qui a peur,
qui peut-être elle seulement pourrai être elle-même.
Mais elle a besoin de tes calins.
Mais elle aime bien écrire de la poésie au française,
cependant elle a déja connu que les choses sont comme ils sont.
Et Elle est Elle.



C'est ça, c'est pas encore fini.

Fin del delirio.


martes, 19 de febrero de 2013

Welcome to the Jungle.

Y, a pesar de todo, de pasar la noche al raso, de vivir bajo cartones, de luchar cada amanecer, tenían más hambre de un mundo más justo que de un desayuno caliente.


Fin del delirio.

sábado, 16 de febrero de 2013

He viajado, me he perdido, he buscado, me he encontrado.

Me he encerrado en el pozo más profundo, oscuro e inhóspito.
En ese lugar al que sólo llegas cuando cierras los ojos con fuerza, cuando dejas que el peso de las sábanas te asfixie, te hunda en un mar de sueños.
He viajado, me he perdido, he buscado.
He encontrado un montón de engranajes, de proyectos. Un buen montón de pajaritas minúsculas de papel.
Un puñado de rimas y acordes.


Creo que por fin me estoy encontrando a mí. Justo aquí.


Fin del delirio.

domingo, 10 de febrero de 2013

La Solitude.

Y si no siento la soledad más agobiante, 

 Quizá sea porque la cama no es más grande.

Fin del delirio.

Peer Gynt.

' +¿Sabes lo que es vivir?
- No, dímelo.
+ Es volar por encima del tiempo que se desliza. Es seguir la corriente al río sin mojarse los pies y sin perder un ápice del propio yo. Sólo gracias a la fuerza de la madurez se puede ser el que se es, amiguita. Pierde el águila vieja su plumaje y la anciana comadre los dientes. Al carcamal se le arruga la piel y, a todos sin excepción, acaba por ajárseles hasta el alma. '


' + Pero deme al menos un segundo de respiro, ¿No? Estoy tan atontado... En este momento no sirvo para nada.
- ¿Usted? ¿El que ha interpretado el oráculo de la Esfinge? ¿El que encontró su yo?
+ Sí, yo. Ahí reside precisamente la dificultad. Aunque yo sea yo de pies a cabeza y por encima de todo, no sirve de nada ahora. Aquí, si no me engaño, todos y cada uno de nosotros estamos fuera de nosotros mismos...
- ¿Fuera? Se equivoca usted de parte a parte. Aquí, al contrario, cada cual tiene su yo. Aquí reina el yo de cada uno. Y cada uno se encierra en su yo como en una barricada. Entre la madera, el yo adquiere madre, sí. El tonel está cerrado herméticamente y el yo fermenta en su interior. Y sus tablones también envejecen adecuadamente en las bodegas del yo... Nadie solloza por males ajenos; nadie concibe las ideas de los demás. Cada cual es él mismo tanto en pensamiento como en conducta, nosotros mismos desde las uñas de los pies hasta las puntas de los cabellos. Nosotros mismos hasta no poder más... Y si necesitamos un emperador, si alguien debe apoltronarse en nuestro trono, usted es el hombre indicado. La cosa no puede ser más evidente. '
Henrik Ibsen.

sábado, 9 de febrero de 2013

La ventana sigue abierta.

Hay una ventana abierta.
Te sigo esperando. Estoy esperando que me llames, que demuestres que seguimos siendo aquello que solíamos ser. Pero empiezo a acostumbrarme a ese vacío que me has dejado. Ya no duele, empieza a hacer cosquillas. Ese agujero inmenso, que empieza a olvidar cómo era sentirse lleno. 
LLENO.
Pero sigue vacío.
Vacío, vacío, vacío. Es un maldito hueco vacío desde hace demasiado.
Y la ventana sigue abierta.



Así que echo a volar. Una vez más.


Fin del delirio.

viernes, 8 de febrero de 2013

Historias De Orugas Que Cruzan Madrid - 2.

Cambio de acera. Subo escalones, avanzo por el paso peatonal que atraviesa la carretera. Me detengo en el mismo punto de siempre.
Admiro el cuadro que ese pintor desconocido pintó de fondo. Ese cuadro al que llamó "Madrid".
"Parecía más hermoso cuando lo admiré contigo" Pienso.
Continúo sobrevolando el asfalto. Bajo las escaleras. Sonrío a los Oficinistas que se amargan la existencia detrás de las vidrieras de su Oficina. "Nunca trabajaré en una jaula de cristal" Pienso también.
Entonces me fijo en esas gafas y en esos bigotes de 'Modernito' que están pintados debajo del puente.
Sonrío otro poquito.
Entonces llego por fin a la parada del autobús.
Me fijo en la gente que espera, paciente e impacientemente, al autobús.
Hay una personita que me llama la atención. Tiene un gorro que le protege del frío, y aproximadamente seis primaveras. Y lo mira todo con los ojos muy abiertos.
Va con su hermano mayor. El hermano, por supuesto, también puede ser descrito como 'Modernito' , sudadera de marca, esas zapatillas que se llevan tanto, pelo en la cara.

Llega la Oruga que va a devolvernos a casa, y embarcan justo delante de mí.
Avanzan hasta la parte intermedia del autobús, y yo también, pues están todos los sitios ocupados, y además, quiero conocer un poco más a esa personita.
Pero he aquí que la personita tropieza con uno de mis pies en un frenazo, cayéndose al suelo. Raudo, se levanta, se gira y me propina un puñetazo con todas sus fuerzas en la tripa.
Abro mucho los ojos.
¡Qué puñetazo!
No puedo más que echarme a reír, mientras que el hermano 'Modernito' aleja a la personita de mí.
Sigo riéndome.
El pequeño evita mirarme, pero cuando lo hace, le saco la lengua.
Se sonroja, y aparta la mirada rápidamente.
No puedo dejar de sonreír.
¡Vaya con la personita!

El resto del trayecto transcurre sin incidentes. Entonces llegamos a un barrio viejo de Madrid, y la personita desembarca, girándose, mirándome y sonriéndome. Le sonrío y le digo adiós con la mano.
Sigue mirándome. Parece haber decidido que mejor somos amigos.
La Oruga arranca, y les deja allí, en la acera, a su hermano el 'Modernito' y a él, con unos ojos llenos de inocencia y de verdad, la clase de ojos que el Mundo no ha desgastado todavía.


Fin del trayecto.
Fin del delirio, también.

lunes, 4 de febrero de 2013

Café 1930.

Si Piazzolla sigue arañándome así el corazón,
Voy a tener que enterrarme con él y viajar más allá de este mundo,
Para bailar, bailar hasta el último batir de alas de mi alma.


Fin del delirio.


jueves, 31 de enero de 2013

Historias De Orugas Que Cruzan Madrid -1.

El miércoles, como la mayoría de los miércoles, he cogido el autobús a la salida del Instituto.
Imaginaos cuál ha sido mi sorpresa al ver que el Señor Autobusero saludaba con un estridente "Buenas tardes" a todos los usuarios que tenían el placer de subir al autobús. No he podido más que sonreír de oreja a oreja y corresponder a su saludo con otro parecido, como hago siempre que viajo en 'oruga'.
Entonces ha llegado el turno de la chica que iba detrás.
No es raro que ignoren a los Señores Autobuseros (espero que las Señoras Autobuseras no se sientan discriminadas, pero es más cómodo englobar a ambos en una misma palabra) , como hizo ella, pero me sorprendió que el Señor Autobusero de mi 'oruga' de aquel miércoles recordase amablemente a esa chica su derecho a ser saludado. Lo definió de manera dulce como "Un Poco De Educación".




Solo tengo que añadir un '¡Hurra!' por este Señor Autobusero. Ha hecho de hoy un día más humano para el mundo, incluso para aquellos que olvidan su derecho a ser saludados.


Fin del Delirio.

lunes, 28 de enero de 2013

Papeles.

Ya son las cuatro otra vez.
Parece que aún no hemos dejado de dar vueltas, y yo tengo que comprar una mesa más grande. Los papeles la cubren por completo. Lo mejor es que la mayoría de esos papeles no importan absolutamente nada. Suelen ser apuntes de algo lo suficientemente inútil como para que te hagan masticarlo y aprenderlo de memoria en el Instituto. Porque si, por el contrario, fuese útil la mitad del contenido de esas hojas, no tendrías que aprenderlo de memoria.
La vida te lo enseñaría de forma lo suficientemente eficaz como para que dure en tu mente.

Luego están esos papeles que son un poco como ideas que se han escapado de mi cabeza. Ésos también se esparcen por todas partes. No sé por qué, pero también hay una esponja.
Un par de películas también. Y el último testigo del catarro de la semana pasada. Vaya, también hay unos palillos chinos, manchados de la grasa de los tallarines del sábado. ¡Y la letra de una canción!

Pero ya son las cuatro otra vez. Así que voy a procurar que mi mamá me aprecie un poco más y voy a recoger todo esto. Acabaré metiéndolo todo en un cajón, como siempre.
Pero, la intención es lo que cuenta, ¿No?



Fin del delirio.

domingo, 27 de enero de 2013

Un Jueves Cualquiera.

Todos los jueves, al sonar el timbre del instituto, dejo que mis pies huyan hasta la parada del autobús.
Entonces, el autobús llega, y le dedico al Señor Autobusero mi más sincero y alegre: 'Buenas tardes'.
Dejo que el aparatito naranja se trague mi billete naranja y mastique un viaje. Después busco un sitio estratégico, desde donde no tenga que moverme mucho (suelo ser un poco torpe dentro de las orugas, verdes o azules, depende de la zona, que recorren las carreteras de Madrid)  para darle al botón (también naranja) para pedir mi parada al Señor Autobusero. Una vez encontrado el sitio ideal, rebusco un poco en la mochila y saco el bocadillo envuelto en papel albal.
Lo devoro.
Lo devoro de forma más desagradable aún si hay alguna señora modosita que me mira con reprobación.
'Verá , señora, es ésto, o no comer. Si tanto le desagrada, puedo compartir mi bocata con usted'.
Sería gracioso, pero no, nunca se lo he dicho.

Entonces recorro los diferentes barrios de la periferia en mi oruga verde, hasta que Madrid nos engulle. Llega mi parada, y le doy al botón naranja sin perder el equilibrio, gracias a mi sitio estratégico. Me bajo, y como los semáforos de esta zona son viejos amigos míos, puedo hacer el trayecto desde la parada del autobús hasta el Conservatorio en menos de cinco minutos.
Y por fin, atravieso la Puerta. Si cierro los ojos, es casi como si estuviese allí.
Delante de las Escaleras Princesa. Corro, casi vuelo, atravieso el patio y llego al Edificio Nuevo.
Abro las puertas de cristal y saludo a Fernando, o en su defecto a Lola, que se refugian detrás de la mesa de la recepción. Giro a la derecha y subo las escaleras de dos en dos, hasta el primer piso. Esta vez giro a la izquierda y me paro delante del Aula 2.
Inspiro, sonrío y abro la puerta.
Como siempre, Él está sentado encima de la mesa, rascándose la mente en busca de CDs nuevos para el taller de relajación. Le saludo, me saluda, y dejo el estuche encima del poyete de la ventana. Me quito todas las capas que el invierno me obliga a vestir hasta quedarme con una sola manga.
Entonces abro el estuche, y la magia se escapa e inunda la clase.

"Probablemente el secreto esté en ti. La viola es sólo una herramienta. Tú eres el instrumento aquí. Esa vibración que ocurre en la cuerda eres tú misma. ¡Te estás escapando de la madera, viajas libre por el mundo!"
"La música, la música tiene que salir de tu ombligo, tiene que recorrer todas tus terminaciones nerviosas hasta llegar a la punta de los dedos. Es un Río que Siempre Fluye"


Es un Río Que Siempre Fluye.
Y cuando te das cuenta, puedes ser Tú el Río.
Es como entrar en una sala de conciertos.
Me encanta entrar en ella sin ningún estado de ánimo, y salir con el que la música me haya regalado en esa ocasión.

Pero los Jueves no acaban aquí. Luego te encuentras con un montón de caras conocidas, todas especiales, porque sabes que son un poco Tú, y porque quizá sean lo que quisieras ser en un futuro. Y quizá te encuentres un par de caras aún más especiales. Y el Jueves es en un instante tu vida entera.



Fin del delirio.

lunes, 21 de enero de 2013

Una estrella más.

Quizá yo no sea más que una estrella brillando en el cielo. Una estrella parecida a otras mil millones de estrellas, que comparten el firmamento conmigo. Quizá no sea más que eso. Una estrella que lucha por no apagarse, perdida en la oscuridad. Una estrella que espera una razón para brillar. Una estrella que espera un camino, otro abrazo, quizá. Una estrella que quizá también sea una triste poeta introvertida.
Soy una estrella, perdida. Una más.
Pero estoy aquí, esperando a que alguien me diga que valgo la pena. Esperando a alguien.
Esperando unos ojos que me sonrían y digan: 'No estás sola'.
¿Serán, acaso, los tuyos?
Por si acaso, seguiré aquí.
Esperando que, al pasear tus pupilas por el firmamento, me veas una vez más.
Y sepas que podría brillar por ti, si me enseñas.
Y cambiar el mundo, una vez más, para hacer de él un lugar un poco más feliz.




Fin del delirio.

martes, 15 de enero de 2013

lunes, 14 de enero de 2013

En un Claro de Luna.

Estoy al borde de la acera. Mis pies rozan el nacimiento del asfalto. Las luces atraviesan la carretera. Es de noche. Una noche perfecta para disfrutar el placer de estar triste.

Beethoven golpea mis tímpanos. Inunda mi cabeza con su 'Claro de Luna'.
No quiero que llegue el autobús. Aún no.
Estoy disfrutando demasiado de este momento.
Estoy disfrutando, perdida en el Claro resplandor de la Luna.

' El placer de estar triste... La melancolía '.
Víctor Hugo, por si quieres saber algo nuevo.

" ¿Qué somos, sino sentimientos?
Las emociones, querida Maguí, nos crean a nosotros mismos ".
Así que sigo dejando que la tristeza me envuelva. Después de todo, lo elegí yo.
Y no me arrepiento.
Y la disfruto, la acaricio, me maravillo del poder de su existencia.
Pero el autobús llega.
Me lleva de vuelta a casa, no se ha dado cuenta de que quiero quedarme al borde de esta carretera hasta que me obsequies con aquello que te pedí.
Pero ahora toca esperar. Y seguir disfrutando.
Disfrutar de mí.


Fin del delirio.

sábado, 12 de enero de 2013

Sólo pido...

' Sólo pido a los dioses que me concedan el privilegio de no pedirles nada. '

Y cayó.

La gota de agua resbaló de la nube.
Quiso agarrarse a los jirones de vapor blanco que siempre habían sido su hogar, pero éstos se empeñaron en escaparse de sus manos.
Y entonces cayó.
Y cayó.
Y cayó.
Cayo durante tanto tiempo que ya no sabía que era arriba, ni que era abajo. No sabía si seguía cayendo o si dormía muy lejos de este mundo. En su eterna caída, no encontraba sentido a nada de lo que había hecho.
'Todo, para resbalar estúpidamente de mi nube' Se decía una y otra vez.
Pero , después de varios minutos, quizás horas y días, algo se interpuso en su caída. Y no de forma brusca y dolorosa, sino con dulzura, cuidado, como si de una piedra preciosa se tratase.
La recogió con ínfimo cuidado, la acarició, y la miró a los ojos.
Y entonces supo que era gota, que era nube, era ese jirón de niebla blanca que se había dejado caer a sí misma.



Fin del delirio.

jueves, 3 de enero de 2013

¿Nunca... ?

¿Nunca te has tumbado en el sillón más cómodo de tu buhardilla a contemplar las vetas de la madera de las vigas del techo? ¿No lo has hecho?
¿No te has tumbado ahí mientras que un rayo de Sol te acariciaba las piernas? ¿No te has tumbado ahí, intentando encontrar la respuesta adecuada, la manera correcta de solucionar ''el mal que no querías ocasionar pero que ocasionaste'' ?
¿Nunca te has tirado allí arriba, intentando buscar la manera de sentirte libre? ¿Nunca has esperado, con lágrimas en los ojos, a que ese mismo rayo que te acaricia te traiga la solución a tu maldito rompecabezas? ¿No te has escondido en esa buhardilla porque no sabías como esconderte de ti mismo?
¿No has tenido nunca pánico de verle llorar, pero saber que no hay otra opción, pero saber que si no lo haces se te va a escapar la felicidad entre los dedos, como siempre?
¿Nunca?
Yo aún no he encontrado la manera de llegar hasta las escaleras y huir de aquí.

Fin del delirio.

martes, 1 de enero de 2013

Frustración, Imposibilidad, Impotencia.

Buenos/as  días / tardes / noches.
¿Alguien me enseña a eliminar la frustracíón, la imposibilidad,  la impotencia?
Porque me siento frustrada ante la imposibilidad de evitar la impotencia.
Me siento Encerrada.
Déjame salir de aquí. De este montón de piel y huesos que no deja de equivocarse.
Empezar De Cero.
Aprender a sentir.

Hoy por fin ha salido el Sol, pero todas esas nubes se han metido aquí dentro, debajo de mi esternón.

Fin del delirio.