Como todas las noches, ya he pensado la lista de todas esas cosas que debería haber hecho.
Y en realidad lo único que de verdad puede contarse como 'Realizado' ha sido ese montón de principios, ese montón de palabras vacías de todo lo que me estalla en el pecho. No consigo dibujarlas en el folio. Seguirá siendo una página en blanco. Quizá sea por ese rayo de sol que viaja con las sensaciones que me has regalado esta tarde, que no me dejan pensar en nada más. No me dejan escapar. Solo puedo cerrar los ojos y ser un Re-cuerdo. Me gusta la expresión.
Re-cuerdo. Se lo he copiado a mi genial hermano mayor.
No consigo Pensar con claridad. No consigo Ser con claridad. No consigo Escribir, en realidad.
"Solo quiero recordarte que antes de rendirnos éramos eternas". Y es que ahora solo tengo un botón llamado Dot, un vacío inmenso en el pecho y un montón de abrazos y de ganas de 'Amelie' contigo. Me falta lo que nunca me había faltado, he encontrado lo que nunca había tenido.
¿Triste?
No, solo melancólica. Porque quiero disfrutar.
'Disfrutar del placer de estar triste'.
Realmente no sé si estoy triste. No sé si quiero volver a esos días, simplemente quiero que vuelvas tú. Porque... "¿Quién diablos quiere regresar si lo que cuenta es aprender que no está perdido todo aquello que no fue?". Mientras tanto, Dot cuida de mí.
(Un gran silencio)
(El río de pensamientos cambia de rumbo)
Es extraño, pero te miro y parece que me veo en tus ojos. Bueno, miento, eres mucho mejor que yo. Eres mucho más que yo. Pero me encuentro en ti.
Me siento ciertamente como en casa. Como en casa de verdad. Porque me haces estar Conmigo cuando estoy Contigo.
Vaya, algunas palabras de todas las aquí escritas siguen estando vacías. Quizá sea hora de ir a mimir.
Un último verso.
"Que detuve el tiempo pero regresaste, y te encontraste a ti mismo esperándote en casa".
Fin del delirio, mais non de la solitude.