Parece una noche idónea para volver a escribir. A veces lo echo de menos. Es raro. Todo es raro. Mi rutina se ha despegado de mí. Ahora todo queda en blanco y negro. Una maravillosa fotografía de Atget en blanco y negro, de ésas que ya no encuentras en ningún sitio, porque se han extinguido. Tan bellas, con un aura tan hermosa, irrepetible e incomparable.
No me encuentro donde antes solía hacerlo
Sin embargo, la búsqueda acaba rápido. Creo que nunca antes había estado tan cerca de mí. Maldito Satie, cómo me gustaría bailar con él. Solo quiero tu Je te veux, Satie. Cómo me gustaría bailar con él.
Somos les fils de les etoiles.
Esta sonrisa torcida, irónica, bastarda, parece no querer abandonar mis facciones. Le gusta observar ese mundo que le da tanto miedo, y reirse de él. Está enfermo. Y aún no se ha dado cuenta. No se ha dado cuenta.
Fin del delirio.