lunes, 27 de mayo de 2013

Faire des questions.

Llevo toda la tarde escribiendo, estrujándome la cabeza. Haciéndome preguntas. Es más interesante que elaborar respuestas. Me gusta tener muchas preguntas. Y hacer muchas preguntas. Y que nunca sean las suficientes. A veces pongo nerviosa a mi mamá, porque hablo mucho, y le hago muchas preguntas. Y creo que a ella no le gusta hacerse preguntas. Porque le gusta demasiado tener respuestas.

Yo no quiero tener respuesta para el enigma que eres. Para el secreto de tu mirada. No quiero tener respuesta. Me gusta demasiado la sensación de que seas siempre una pregunta, una duda, mi adivinanza.
No quiero una respuesta para el qué somos, qué hacemos o por qué lo hacemos. No quiero que nos formalicemos. Sólo quiero que sigan existiendo las preguntas.
Hoy quiero que existan para siempre.
Mañana no lo sé, ya te preguntaré.


Fin del delirio

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