viernes, 9 de marzo de 2012

14.

Desde la ciudad siempre se ven las mismas dos estrellas en el cielo. Están distantes, pero parece que la una depende de la otra. 
Parece que se miran a los ojos. 
Seguro que tú también las has visto alguna vez.
Brillan siempre. 
Me gusta mirar esas dos estrellas. Me recuerdan a ti.
Me hacen pensar en lo lejos que estamos, pero también en que aún así nos miramos a los ojos. 
Y cuando te siento demasiado lejos, miro al cielo, sabiendo que allí nos encontraré a los dos, recordándome que no estas tan lejos de mí, tan sólo a catorce días.


Fin del delirio.

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