Me gustaría dejar de pensar en ti de una vez.
Me has hecho daño, y a menudo me consuelo olvidándote.
No fui para tanto...
Me hubiera gustado que tú tampoco.
De vez en cuando te destierro de mi cabeza,te mando a un lugar oscuro que nunca visito.
Pero, de vez en cuando también, encuentras el interruptor de la luz, y la enciendes.
Ojalá te desterrase de verdad.
Porque me hiciste daño.
Porque no me gusta sentirme vulnerable.
Lo que más rabia me da es que no supe ver, y no fue precisamente porque no hubiera gente que me abriese los ojos.
Sólo ojos que no querían abrirse.
Me pregunto si, de haber tenido la oportunidad, habríamos sido felices juntos durante algo más que un día.
Me pregunto si no me equivocaba, y realmente te esfuerzas en ser un gilipollas, aunque en el fondo no lo seas.
Respira hondo.
Una vez.
Dos veces.
Tres veces.
Desterrado.
Fin del delirio.
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