Tengo una pregunta para ti.
Sí, para ti, que lees estás líneas fruto de un cabreo, fruto del dolor, fruto de la desesperanza y de la escasez de amor. Líneas que surgen como un grito silencioso ante la imposibilidad de comunicación.
Porque podría salir y gritar mi verdad hasta perder la voz, y aún así el mundo seguiría girando impasible, sin afectar un mínimo a las desigualdades, a los negocios corruptos y sucios de cada centro comercial, de cada ciudad y de cada estado.
Porque podría dejarme morir en una acera en medio de la jungla de cualquier gran ciudad, llorando por todo lo perdido, por todo lo que el mundo se esfuerza en esconder y disimular detrás de modas, de programas, de anuncios y de sonrisas a medias.
Nunca eres lo suficientemente bueno, ¿Es que no vais a daros cuenta?
No os quieren por lo que sois, os quieren por lo que podéis dejar de ser. Por todas las amenazas que ya no representáis. Porque saben que ya han ganado.
Porque están dentro de ti, de cada pensamiento, de cada éxito.
Están detrás de cada anuncio de publicidad, disueltos en cualquier maquillaje.
Saben qué piensas, porque sólo piensas lo que ellos te dejan pensar.
Porque nos tienen en sus manos. Manos cerradas con fuerza.
Me niego a seguir jugando. Mi mente es sólo mía, y juro que os cierro las puertas para siempre.
No necesito vuestras modas para sentirme una más.
No necesito vuestra publicidad para sentir que necesito algo.
No necesito vuestros bancos para que robéis mi dinero y mis sueños.
No necesito vuestro maquillaje para saber que soy hermosa.
No necesito vuestros prototipos para aprender a amar.
Pero sí necesito a las personas. Porque me siento sola, terriblemente sola.
Y sé que necesitáis escapar. El mapa de la salida está en vuestra cabeza, en vuestro corazón, ahí dónde aún no han podido entrar.
Aquí está tu pregunta:
¿Vais a ser suyos siempre?
Yo, no.
It'll never take place.
Fin del delirio.
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