Y hoy es la noche de un casi-viernes, en un casi-verano, en un mundo casi-hundido. Supongo que el "casi" deja margen de duda, ¿Debería hacerlo?¿Tiene derecho a existir ese pequeño margen de duda?
Supongo que sí. Aún hay cosas buenas.
¿Acaso no es lo mejor del mundo el color de las nubes cuando sale el Sol?
El olor del mundo en primavera, la lluvia, el claxon de un camión enorme.
Los colores, las mariquitas, las sonrisas, los "buenos días".
Las sandías, la gente que se queda dormida en el autobús, las flores de papel.
Las orejas, el centro de Madrid.
Las zapatillas de ballet, el olor a resina, una cuerda de viola, la batuta de algún gran director.
Supongo que sí. Hay que dejar margen de duda.
Por cada "casi", una nueva oportunidad.
Fin del delirio.
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